Los demonios
3. Siempre he pensado que los cuentos de terror son cuentos de hadas para adultos. Los cuentos de hadas son bellos, pero para el adulto que ya perdió su fascinación infantil pueden resultarle ridículos y aburridos. Sin embargo, esa fascinación que tenía de niño para las cosas fantásticas queda camuflada con una actitud formal pero impulsada por un deseo oculto de revivir lo fascinante, y de ese modo el terror de lo oscuro, lo misterioso y lo espeluznante, aun cuando fantasioso e irreal, pero aceptable, sustituye a la seducción infantil de los cuentos de hadas. Así los vampiros, los hombres lobo, los monstruos asesinos y sangrientos, las brujas más realistas y poderosas, de magia negra, los muertos vivientes, fantasmas arranca vidas, y los demonios, son ahora la parte que rara vez se les contaba a los niños, a no ser que fuesen modernos y que ahora ya ni eso los asusta. Pero en el subconsciente del ser humano yace ese pavor que tiene algo de ancestral, de los orígenes, c...